Manuel María
El más grande de los poetas de la Chaira, el verdadero creador de la Terra Chá con su infraestructura literaria, nos dejó dicho sobre el capón:
Estes pares de capóns
Son de terra vilalbesa;
Nunca vin outros tan bos
En toda a terra luguesa.
Cébanse moi ben cebados,
Hai que matalos despois.
Cando se ven desplumados,
Teñen un peso de bois.
Y sobre la feria, conservamos esta crónica-observación:
En los días de diciembre es hermoso evocar las viejas ferias villalbesas de los capones y encontrarse en la íntima plaza de Santa María con los pares de capones muy colocados y curiosos, en sus cestas, en las que contrastaba la blancura de la paja y el mantel de lino casero, con el dorado de los capones.
El frío era siempre muy fuerte. Había años que nevaba o llovía. Otros, la niebla que humeaba el río Madalena no conseguía levantarse. Entonces, la feria tenía un no sé que de fantasmal y misterioso.
En el fondo de nosotros mismos, llevamos archivada la música de las zuecas que graciosamente calzaban las chairegas, y se apodera de nosotros una sutil melancolía.